Chasis rediseñado
A primera vista, el último Chasis Deltabox se parece a las últimas versiones, pero cambios importantes en todo sentido significan que es un rediseño completo, en el que se ha encontrado un equilibrio entre lo rígido y flexible, especialmente en las áreas en las que la moderna filosofía de chasis lo exige. Esto ha resultado en una estructura con tres tipos distintos de aleaciones, en distintas áreas del chasis. Aleación de moldeo por gravedad para los soportes del motor, el tubo de dirección y el soporte del pivote del basculante, paneles extruídos para otras secciones, las demás partes son de chapa de aluminio con un grosor de tan sólo 2,5 mm, haciendo todo el chasis más tolerable en ciertas situaciones, mientras que aumenta la rigidez en otras.
El basculante trasero es asimétrico en diseño y brinda otro aspecto adquirido de las carreras, el truss invertido. Aquí se han utilizado las mismas técnicas de construcción de tres materiales; aleación de moldeo por gravedad en el extremo del pivote, secciones fundidas a presión para los brazos principales y aluminio forjado para los extremos. El resultado final es una rigidez torsional de 30%, pero la rigidez lateral se ha reducido deliberadamente, porque el chasis y el basculante deben actuar como suspensión si la máquina alcanza ángulos de inclinación extremos.
De importancia primordial para poder ejercer fuerza descendente al salir de las curvas, el punto pivotante del basculante es ahora 3mm más alto que en el modelo de 2006 – una lección valiosa transmitida del programa de desarrollo de carreras mundiales de superbikes.
Las mejoras significativas del amortiguador trasero y la amortiguación progresiva de la compresión significan que la parte posterior de la R1 se baja más al salir de las curvas. Una mejora en materiales, en la tecnología y en las mecánicas de amortiguación permite que en el modelo 2007 las horquillas delanteras inversas se puedan fabricar de acero de menor espesor, correspondiendo con la filosofía de un enfoque equilibrado hacia la rigidez. En las horquillas se ha incorporado un pistón interno de 24 mm, que funciona con una diferencia de presión reducida entre los estados de carrera y no carrera de la horquilla, un factor que reduce, además, el ‘burbujeo’ del aceite de la horquilla.
La masa de dirección fue reducida, gracias al uso de una ligera abrazadera triple inferior en el modelo 2007, con una mayor área de contacto. Esta mayor rigidez ayuda a destacar aún más otro aspecto mejorado del diseño de la R1 - el frenado.
La eficiencia mejorada de las pinzas de 6 pistones en la quinta generación de la R1 permite el uso de rotores de freno más pequeños, cuyo diámetro se ha reducido ahora 10 mm, para llegar ahora a 310 mm. Los discos inferiores reducen la inercia de dirección, una doble ventaja, porque se mejora al mismo tiempo tanto la maniobrabilidad como el frenado.